Recomendamos la primera visita al cumplir un año o cuando sale el primer diente. El objetivo es preventivo: asesorar a los padres sobre higiene y dieta, y familiarizar al niño con el entorno.
Es crucial. Las caries en dientes de leche pueden causar dolor, infecciones y, lo más importante, afectar al desarrollo del diente permanente y provocar una pérdida de espacio para su erupción.
Es una medida preventiva fundamental. Consiste en cubrir los surcos profundos de las muelas permanentes (donde se acumula la placa) con una resina protectora para evitar la aparición de caries. Se aplican al erupcionar estas muelas (alrededor de los 6 años).
Utilizamos técnicas de manejo de conducta adaptadas a cada edad (decir-mostrar-hacer, refuerzo positivo). En casos de ansiedad severa, podemos valorar la opción de la Sedación Consciente con Óxido Nitroso (gas de la risa), que relaja al niño de forma segura.
No. La pulpotomía (tratamiento de nervio en dientes de leche) se realiza bajo anestesia local. El odontopediatra utiliza técnicas de distracción y refuerzo positivo para que el niño no sienta dolor ni experimente trauma.
Es la fase de la ortodoncia que se realiza en niños (generalmente entre 6 y 11 años) con el objetivo de corregir problemas esqueléticos o funcionales (mordida cruzada, paladar estrecho) antes de que se agraven, facilitando el crecimiento de los dientes permanentes.
Sí, desde que sale el primer diente. Recomendamos usar un cepillo de dientes adaptado y una pasta dental con flúor (la cantidad adecuada según la edad) para proteger el esmalte desde el inicio.
Sí. Si el hábito persiste más allá de los 3-4 años, puede causar problemas serios de mordida abierta o alteración de la forma del paladar. Podemos ofrecer pautas y, si es necesario, aparatos para ayudar a eliminar el hábito.